Que alguien me diga por qué la risa de un bebé es tan contagiosa, seguro que tiene alguna base científica.
Este vídeo ganó, en la sección “Adorable”, el YouTube Video Awards.
imagen: iStockphoto
Que alguien me diga por qué la risa de un bebé es tan contagiosa, seguro que tiene alguna base científica.
Este vídeo ganó, en la sección “Adorable”, el YouTube Video Awards.
Es española. Y es buena. En “La habitación de Fermat” cuatro matemáticos son encerrados en una habitación que mengua si fallan en la resolución de enigmas matemáticos. La dirige -en parte- Luis Piedrahita, más conocido por sus monólogos y por salir en el programa de magia “Nada por aquí“; y es protagonizada por Federico Luppi, Santi Millán, Alejo Sauras, Elena Ballesteros y Lluís Homar.
Os animo a que la veais y si sois profesores de matemáticas, a que la incluyais en vuestras clases.
Un poquito de historia: ¿quién era Pierre de Fermat?
Yo siempre he querido creer que el ser humano, por naturaleza, es bueno. Lo que significa que si alguien es malo, ruin, cruel, etc… (por desgracia, los hay en abundancia) es por algún tipo de defecto de fabricación. Sé que es una simplificación excesiva y que la influencia del ambiente en este tema, tiene mucho que decir. Además, simplemente me apoyo en el hecho de que el ser humano, cuando obra correctamente, recibe una retroalimentación positiva en forma de descarga neuronal de placer: las endorfinas. En este sentido, se dice que el hombre no puede ser altruista, pues por definición, altruista es aquel que no recibe nada a cambio. Y vaya que si lo recibimos, chorros de bienestar que muchas veces son comparables a los producidos tras el orgasmo. Por ello, el ser humano se define más bien como “egoístamente altruista”. Y en todo este asunto es cuando yo digo, si fisiológicamente reforzamos nuestras buenas conductas, por defecto debemos ser corderitos, no lobos.
He de reconocer que no hace mucho que me paré a pensar que un byte y un bit no son lo mismo. Y lo hice repasando la historieta ilustrada para niños “Mi primer libro sobre ordenadores”. Puede parecer un poco triste, pero a mí estos cuentecillos me ayudan a rellenar las lagunas que tengo. De él saqué la idea (no sé si correcta) de establecer una equivalencia entre bit y base nitrogenada y byte y gen.
En informática, un bit (abreviatura de binary digit o digito binario) se corresponde con los números 0 ó 1 (números del sistema binario) y byte -que suele equivaler a ocho bits- significa cualquier carácter: letra, número o símbolo. Lo que el usuario lee en la pantalla del ordenador, la máquina lo almacena como bytes.
En biología molecular, las bases nitrogenadas son la adenina, timina, citosina y guanina que se ordenan en la secuencia del gen que significa un ARN o una proteína. Lo que el científico purifica en el laboratorio, la célula lo archiva como genes.
Es decir, el byte es la unidad de información para el ordenador como el gen lo es para la célula y tanto los bits como las bases nitrogenadas son las piezas que, en función de su orden, determinan qué se expresa.
Mi particular homenaje a la primavera:

Foto: CTS
Quiero hacer un pequeño inciso para pedir, sobre todo a la gente de mi edad, que vaya a votar. Puede que parezca que esto no tiene nada que ver con la ciencia pero sí lo tiene, y mucho. La política lo decide todo, desde los planes de estudios hasta el dinero que se destina a la investigación. Así que por favor, votad a quien queráis, pero votad. No hay que olvidar que el voto es un derecho, así que quien no vote, que luego no se queje.
Dicen que “más vale tarde que nunca” y espero que sea cierto pues en el post Experimentando prometí que volvería a escribir sobre el tema en 3 semanas y ya han pasado más de dos meses. Para los que no sepan de lo que hablo, en Navidad decidí (por dejar de escuchar las cantinelas de los médicos de cabecera) empezar a tomar Danacol, a ver si era cierto eso de que te reduce el LDL (común y no muy acertadamente llamado “colesterol malo”). Entonces, mi analítica indicaba: 211 de colesterol total, 87 de HDL y 112 de LDL. Bueno, pues afortunadamente para los publicistas, he de reconocer que los resultados de mi reciente análisis me dieron una grata sorpresa. Actualmente tengo: 184 de colesterol total, 95 de HDL y 72 de LDL. ¿Qué os parece? Desde mi punto de vista, no se puede afirmar que este cambio sea debido única y exclusivamente al consumo de esteroles vegetales, pues otras variables se han introducido desde entonces. Yo no disponía de sujeto control por lo que el experimento no es esencialmente válido. Aún así, los datos son sorprendentes.
Foto: Business Wire
¡Por fin! La página profes.net ha colgado la entrevista que le hice a Daniel Ramón Vidal para el primer número de la revista del master. Para los curiosos, Divulga es la empresa de divulgación científica de mi profesor de prácticas periodísticas, Ignacio Fernández Bayo. En cuanto pueda, subiré en un post la versión maquetada, la que salió en la revista.
Espero que os guste, para mi fue una gran experiencia.
Aquí va una pildorita de ilusión para todos los escépticos: rtve vuelve a apostar por la ciencia. Lo hace con un nuevo programa de divulgación, Tres14, y lo emite, en contra de lo que se podría pensar, a una hora nada intempestiva, las 20 horas de cada domingo. Os animo a que lo disfrutéis, es interesante e instructivo. Tiene hasta un concurso que se basa en adivinar el contenido de una imagen científica. Una pista: suelen ser imágenes de Fotciencia, el certamen de fotografía científica que convocan todos los años la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) y el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas).
¿Por qué esa obsesión con que lo natural, o procedente de la Naturaleza, es bueno? ¿Es acaso bueno y saludable el cianuro que contienen las almendras amargas? Eso por una parte. Y por otra, la frontera entre natural y artificial es cada vez más borrosa. No porque un producto nazca de la tierra y no de un laboratorio está exento de manipulación. Al fin y al cabo, el ser humano ha manipulado su entorno a su agrado desde los albores de la humanidad. Existen millones de ejemplos de esto último. ¿Alguna vez os habéis preguntado dónde están las pepitas en los plátanos? El plátano original, con pepitas, era totalmente incomible. Con el tiempo, su genoma fue acumulando mutaciones y apareció una variedad sin pepitas. El ser humano se ha encargado de que esa variedad llegue a nuestros días, la ha seleccionado de una manera totalmente artificial.
Pero el verdadero problema de este error de concepción es cuando además, la publicidad lo explota para vender más. El caso más flagrante es el de Leche Pascual con su Leche Pascual Calcio sólo con calcio natural, 100% procedente de la leche. Como si el calcio no fuera siempre el mismo elemento químico, independientemente de donde se encuentre…